Además del color amarillo cálido del oro, también existe en gris, y se parece casi al metal plata. Bajo ese color, se le llama, « or gris » o « or blanc », se trata de la misma aleación. Aunque la plata y el oro blanco sean del mismo color, son diferentes. No solo el oro blanco es más valioso que el oro amarillo, sino que además es más resistente. De hecho, por eso suele montarse con piedras preciosas entre las que se encuentra el diamante. Además, su color realza mejor el color de las piedras.
La particularidad del oro gris o blanco

La administración no regula la designación del oro blanco o gris; son los joyeros quienes los determinan así debido a sus aleaciones. No obstante, la joya está marcada por un punzón que indica la cantidad de oro puro que contiene. Por tanto, se declara como cualquier otro metal precioso. La aleación del oro blanco está compuesta esencialmente de oro y plata; cuando se presenta en estado natural se conoce como electrum. En algunas minas de oro ya se encuentra en su estado natural. Hoy en día, los joyeros utilizan aleaciones variadas para producirlo. Las más comunes son la plata y el paladio.
¿Cómo proceder con la prueba ?

Es bastante difícil diferenciar el oro gris de la plata. Para analizarlos, hay que proceder a un análisis de composición en un laboratorio. Si no, también existe el método del toque. Además, la plata es más ligera en términos de peso, ya que el metal gris tiene una densidad de 10,5 frente a 19,3 del oro, es decir, casi el doble. Por tanto, basta diferenciarlos por el peso para saber si se trata de oro blanco o de plata.