Estos últimos días se han visto marcados por el aumento de los precios de los metales industriales en la London Metal Exchange (LME). Los factores que están detrás de esta subida difieren según el metal en cuestión. Todos los detalles.
El níquel brilla
El precio del níquel pasó de 11 380 a 12 595 dólares la tonelada, antes de alcanzar los 13 030 dólares el miércoles 1º de noviembre pasado. Esta cifra corresponde a su pico más alto desde junio de 2015, pero también al aumento más importante en comparación con otros metales industriales.

Los analistas de UniCrédit confirman: «el tono fue positivo en todos los metales, pero el níquel acaparó la atención frente a los demás debido a su uso en la fabricación de baterías eléctricas», declararon al respecto, antes de añadir: «este aumento de los precios quizá haya superado la demanda real, ya que las reservas de níquel refinado son muy elevadas en este momento».
El zinc también sube
El zinc también está al alza: el precio pasó de 3 145,50 a 3 223,50 dólares la tonelada, luego su precio alcanzó su pico más alto desde agosto de 2007 con 3 326 dólares la tonelada.
Según las explicaciones aportadas por los analistas de Natixis, «las reducciones de producción de Glencore en 2015 siguen impulsando el optimismo del mercado. La oferta está en un déficit marcado, y el repunte del zinc parece justificado por los fundamentales». Como recordatorio, Glencore había disminuido su producción anual de zinc en 500 000 toneladas.

El aumento de los precios también se explica por la caída de actividad del 7,1 % de las minas chinas, aunque estas representan el 31 % de la producción minera mundial de zinc.
Los demás metales se benefician

Si el níquel y el zinc brillaron especialmente, los otros metales industriales no se quedaron atrás. La tonelada de cobre subió a 6 915 dólares frente a 6 825,50 dólares. El precio del aluminio pasó de 2 141,50 a 2 184 dólares la tonelada. En cuanto al plomo, su cotización subió a 2 473,50 dólares la tonelada, frente a 2 446,50 dólares.
¿Conviene invertir o no?
Si este aumento de los precios de los metales industriales parece ser una oportunidad que aprovechar para los inversores, los analistas, sin embargo, advierten, previniendo que «aún no es momento de descorchar el champán».
Para los analistas de Barclays, «el mercado está en mejor estado que el año pasado, pero hay que ir más allá de los grandes titulares». También estiman que «el mercado inmobiliario chino, que por sí solo representa un tercio de la demanda mundial de cobre, empieza a desacelerarse».

Los analistas de UniCrédit sostienen, sin embargo, que por el contrario, los precios podrían ser sostenidos por los inversores, incluso si la demanda llegara a disminuir. Asunto a seguir.