Investigadores de la universidad del Instituto Técnico de Física y Química de la Academia de Ciencias de China (TIPCCAS), así como de la universidad de Tsinghua han hecho una descubrimiento científico posiblemente revolucionario. Han logrado desarrollar metal líquido con propiedades más o menos similares al robot T-1000, principal antagonista en la película Terminator 2. Este metal muy particular se presenta en forma de gotitas que pueden desplazarse por sí solas. Detalles.
Una aleación capaz de moverse por sí sola
Los científicos chinos desarrollaron el metal líquido mezclando tres componentes : galio, indio así como estaño. El resultado líquido solo es posible a temperaturas inferiores a menos 19°C.
Los responsables del proyecto explicaron que las gotitas solo podían desplazarse si estaban envueltas en diminutas escamas de politetrafluoroetileno (teflón). Esto les confiere propiedades antiadherentes y ultraelásticas. En ausencia de teflón, se forma una fina capa de oxidación en la superficie de las gotitas. Estas se adhieren entonces inmediatamente a la superficie y por lo tanto no pueden moverse. Cabe señalar que antes de ser envuelta en el teflón, cada perla líquida se sumerge primero en una solución de hidróxido de sodio durante unos segundos.

Los científicos del TIPCCAS y de la universidad de Tsinghua han demostrado que esta aleación puede desplazarse en línea recta, rodando libremente y/o rebotando en caso de impacto. También es capaz de moverse entre los obstáculos. Este metal líquido presenta además la facultad de cambiar de forma. Por último, sus capacidades de desplazamiento pueden durar entre media hora y una hora.
Numerosas aplicaciones posibles
Una vez totalmente perfeccionado, este metal líquido no dejará de revolucionar los sectores de la electrónica y de la robótica « blanda ». Sus facultades para cambiar de forma lo convertirán, en efecto, en la aleación perfecta para la elaboración de sistemas embebidos de control, de sensores o incluso de ordenadores. Más aún, hace tres años, enles científicos habían realizado pruebas que revelaban que también era posible desplazar las gotitas utilizando un campo eléctrico.

Además, este metal innovador también resulta ser el componente perfecto para el desarrollo de robots « blandos », es decir construidos con « materias no duras » (ex : exoesqueletos…). El resultado final podría ser realmente espectacular ! Mientras tanto, las investigaciones continúan para hacer que las gotitas sean reactivas a agentes irritantes externos. El objetivo es poder acercar sus capacidades de cambio de forma a las del T-1000 en la película Terminator.