La lucha entre el acero y el aluminio perdura

Mientras el aluminio se ha apoderado de una gran cuota de mercado en el sector automotriz, parecería que el metal no está dispuesto a quedarse ahí. Demostrando cualidades más ventajosas que el acero en numerosos ámbitos, se aboca a un mercado particularmente lucrativo, a saber, el de las latas.

Una lata más ligera, por tanto más práctica

l’aluminium métal

Si el peso de las latas es importante, esto se explica por el hecho de que el coste del carburante que se utilizará para transportarlas hasta los puntos de venta será notablemente menor. La ganancia para la producción de una lata es por tanto superior a la que ofrece el acero en función de este aspecto. Este argumento ha seducido enormemente a grandes empresas de bebidas que favorecen el aluminio porque su coste de compra es actualmente muy bajo y, por tanto, interesante.

Un acero bastante combativo

barres en acier

En este conflicto, el acero no se da por vencido, al contrario. Con la posibilidad de crear latas más finas pero también más resistentes, este metal sigue siendo la referencia en el sector para numerosos clientes satisfechos. Una lata de acero que se cae tiene pocas probabilidades de deteriorarse mientras que el aluminio absorberá el impacto.

Aparte del coste de producción, que es más elevado que el del aluminio, el descubrimiento de las posibilidades de un nuevo metal no pone en duda sus cualidades. Corresponde, por tanto, a cada cliente tomar su decisión en función de los elementos que juzgue más importantes para atender a su clientela.

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