Algunas historias insólitas que involucran el metal amarillo

Desde la antigüedad, el oro es el metal precioso más codiciado. En efecto, varias civilizaciones han asociado el metal amarillo con la riqueza y la nobleza. Actualmente, sigue siendo un valor refugio, tanto en el ámbito privado como en el económico. Numerosos objetos están fabricados con oro, pero existen algunos más extravagantes, que les dejarán sin palabras. Otra historia bastante insólita sobre el oro también ocurrió recientemente, que vamos a contarles a continuación.

Un inodoro de oro macizo

Es en New York donde podrán verse por primera vez los inodoros de oro. En efecto, el museo Guggenheim, uno de los museos de arte contemporáneo más prestigiosos del mundo, acogerá la nueva obra del artista italiano Maurizio Cattelan. Esta escultura, titulada America, adopta la forma de una taza de inodoro, y es considerada una de las más costosas. La razón es que esta obra de arte está totalmente hecha de oro macizo de 18 quilates.

Aunque las obras de arte están destinadas a ser contempladas, esta puede ser utilizada por los visitantes. En efecto, esta taza de oro macizo está instalada en unos servicios auténticos, y los visitantes pueden aliviarse en ella a su antojo. Según las personas que han probado esta inusual taza, las opiniones son unánimes : « esta obra nunca es tan bella como cuando se está utilizándola, resplandeciente, asombrosa, brillante ». No obstante, esta taza de oro está bien custodiada por agentes de seguridad para evitar cualquier incidente posible. Además, el personal de limpieza pasa cada quince minutos para velar por la limpieza de esta obra de arte.

Acusado de robo al ocultarlo en su ano

La Monnaie royale canadienne fue escenario de una historia increíble. En efecto, un empleado de dicho establecimiento está acusado de haber robado discos de oro valorados en 180 000 dólares. Lo más sorprendente es la manera en que este empleado procedió, porque según los investigadores, Leston Lawrence habría escondido, uno por uno, los discos de oro en su ano. Fue el banquero de este empleado quien lo habría denunciado a su empleador. Desde hace un año y medio Leston Lawrence hacía depósitos de cheques de 7 000 dólares, emitidos por una empresa de compra de oro. El banquero se preguntó cómo el hombre de 35 años podía tener acceso a tal suma y realizó una pequeña investigación. Al descubrir el lugar de trabajo de su cliente, el banquero hizo la conexión y lo denunció a su empleador.

Durante el juicio, los investigadores explicaron que el treintañero no podía salir del establecimiento con esos discos de oro en el bolsillo o en una bolsa sin pasar por el detector de metales. Por otro lado, el fiscal general justificó la hipótesis de que el empleado habría introducido los discos en su ano. Como prueba, se encontró un frasco de vaselina en la taquilla del acusado. Ahora se espera el veredicto, que ha sido aplazado para el próximo 9 de noviembre. En total, los discos de oro sustraídos por este empleado se estiman en 179 015 dólares.

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